
La IA se volverá consciente tarde o temprano y lo peor es que no sabremos cuando, según un filósofo
Tom McClelland advierte que, sin una explicación profunda de la conciencia humana, no existe un test científico fiable para saber si una IA siente. Esto plantea riesgos éticos y comerciales que debemos afrontar con humildad y rigor.







